¿Qué es una marca y por qué registrarla?

Una de las evidentes desventajas que alberga el casi ilimitado alcance de Internet es, sin lugar a dudas, el riesgo inherente que asumimos cuando publicamos  o subimos contenido original o creativo en la red  (y la facilidad para ello). Riesgo, obviamente, a que nos copien, falsifiquen, reproduzcan, difundan sin nuestro consentimiento ni autorización.

La actividad creativa y original del tipo que sea (fotografía, dibujo, pintura, moda, diseño web, diseño industrial, literaria, musical, culinaria incluso, etc.) resulta y consiste, en términos generales, en el fruto de un largo e intenso periodo imaginativo, de trabajo. En multitud de ocasiones asistimos a descuidos u omisiones que pueden resultar sumamente gravosas a futuro, hablamos de la falta de protección de las obras originales, de la propiedad intelectual e industrial, de las que publicaremos varios artículos al respecto. Al igual que ocurría cuando hablamos en artículos anteriores de las StartUps, cuando frenéticamente arrancamos una actividad, nos solemos centrar en la producción y realización de la propia actividad en sí, olvidando algunos aspectos, como el que nos trae al presente la protección de la marca.

Para no resultar tediosos y con ánimo de no extendernos mucho en este artículo, puesto que es nuestra intención seguir publicando sobre esta materia, a continuación os ofrecemos varias respuestas a preguntas típicas sobre las marcas, si es conveniente o no regístrala, así como algunos conceptos fundamentales:

¿Qué es una Marca?

Para conocer y entender la definición legal de “marca” debemos acudir al artículo 4 de la Ley de Marcas (Ley 17/2001, de 7 de diciembre, de Marcas), que establece que “Podrán constituir marcas todos los signos, especialmente las palabras, incluidos los nombres de personas, los dibujos, las letras, las cifras, los colores, la forma del producto o de su embalaje, o los sonidos, a condición de que tales signos sean apropiados para: a) distinguir los productos o los servicios de una empresa de los de otras empresas y b) ser representados en el Registro de Marcas de manera tal que permita a las autoridades competentes y al público en general determinar el objeto claro y preciso de la protección otorgada a su titular”. En muy resumidas cuentas, una marca es un signo o un símbolo que actúa como elemento diferenciador de nuestro negocio en el mercado o tráfico comercial, es nuestro sello, nos permite distinguirnos del resto de empresas o productos.

¿Cómo puedo proteger mi marca?

La respuesta a esta pregunta pese a ser a priori sencilla, tiene sus matices. Todos conocemos la famosa frase “más vale prevenir que curar”. Pues bien, resulta evidente que dependerá de la empresa o el producto asociado o vinculado a la marca para dotarnos de una protección u otra. Una marca se protege mediante su registro, aunque no es la única vía pero esta cuestión será objeto de otras publicaciones. Pero no es lo mismo un negocio local sin presencia digital que una empresa con una plataforma de venta de productos online que opera en 12 países.

En el caso España la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) es la Institución competente para conceder la titularidad de una marca o nombre comercial. Debemos dirigirnos a esta Oficina para presentar nuestra solicitud. Actualmente la OEPM dispone de una sede electrónica donde podemos realizar todos los trámites necesarios para el registro de nuestra marca en apenas unos minutos y de forma completamente telemática, abonando la respectiva TASA (para el año 2021 es de 126,61.-€, la tasa básica “1ªclase” para el “trámite y pago electrónico”). En otros artículos más específicos comentaremos los pormenores y los detalles de la solicitud.

Dicho lo anterior, advertimos que en el marco internacional o comunitario, es diferente. Y podemos tomar vías alternativas para proteger de forma eficaz nuestra marca. Una opción conveniente, para el caso, por ejemplo, de una empresa que opere dentro del espacio de la Unión Europea, sería solicitar un el registro ante la EUIPO (Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea), lo que le generaría un registro válido en todos los Estados miembros. El coste del trámite de solicitud, que también se puede realizar totalmente online, asciende a unos 850.-€. Por otro parte, si no tenemos interés en un registro a nivel comunitario, podemos optar también por registrar nuestra marca exclusivamente en aquellos Estados donde operemos directamente o donde ésta tenga mayor incidencia.

¿Qué ventajas y derechos podemos obtener registrando nuestra marca? ¿Por cuánto tiempo puedo tenerla registrada?

Tener nuestra marca debidamente registrada, además de la seguridad jurídica o la protección legal que antes señalamos, en caso de discrepancias o litigios, nos otorga una serie de beneficios y derechos. En primer lugar, la concesión o el título de una marca registrada nos sitúa, prima facie, como titulares de la misma, esto es, con derecho de uso en exclusiva y, con ello, la capacidad de cederla a un tercero a cambio de una contraprestación económica. Además, fortalece la imagen de nuestra empresa o negocio. Constituye a todas luces un intangible de mucho valor para nuestra empresa.

El plazo normal de validez de la concesión de una marca tanto en España como en la EUIPO (Unión Europea) es de 10 años, renovables o prorrogables.

Para mayor información no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Si estás interesado en conocer las instituciones que citamos en la publicación, te dejamos los enlaces directos a las páginas webs oficiales y la legislación nacional vigente en materia de marcas.

OEPM (Oficina Española de Patentes y Marcas)

EUIPO (Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea)

WIPO (World Intellectual Property Organization)

BOE (Ley 17/2001, de 7 de diciembre, de Marcas)

`Post de Pedro Sobrino Ballesteros, Abogado del Ilustre Colegio de Abogados de Sevilla, y socio de la firma.