INSULTOS EN REDES SOCIALES.

¿Dónde está el límite de los comentarios que publicamos en Redes Sociales?

No es raro el día en que los medios de comunicación se hacen eco de una denuncia por injurias o calumnias debido, normalmente, a que una persona ha publicado un comentario o tweet donde imputa la autoría de ciertos hechos o insulta a otra. Mayor repercusión alcanza cuando ese comentario ofensivo, por ejemplo, se dirige o se vierte contra una persona famosa, un político, una institución, un colectivo, una empresa, etc. Pero conviene distinguir, explicar y reseñar qué alcance o reponsabilidad conllevan y adquieren este tipo de comentarios, cuando es o no delictivo, y qué hacer cuando somos víctimas de estas conductas.

El legislador determina (art. 208 del Código Penal) que constituye delito de injuria toda aquella «acción o expresión que lesionan la dignidad de otra persona, menoscabando su fama o atentando contra su propia estimación», pero limita tal determinación, «a las que por su naturaleza, efectos y circunstancias, sean tenidas en el concepto público por graves». Termina este precepto aludiendo también a que «las injurias que consistan en la imputación de hechos no se considerarán graves, salvo cuando se hayan llevado a cabo con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad«. Por otro lado, entiende como delito de calumnia (art. 205 C.P.) a «la imputación de un delito hecha con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad», y añade que «el acusado por delito de calumnia quedará exento de toda pena probando el hecho criminal que hubiere imputado«.

Ambos tipos delictivos se encuadran dentro del Código Penal en el capítulo dedicado a los Delitos contra el honor. Se consideran delitos privados, es decir, es necesario que el ofendido interponga denuncia o querella para la persecución y resarcimiento del mismo. Las penas establecidas para ambos delitos variarán en función de la gravedad y si se han realizado con publicidad, aspecto al que dedicamos parte del post.


Dice el art. 209 que «Las injurias graves hechas con publicidad se castigarán con la pena de multa de seis a catorce meses y, en otro caso, con la de tres a siete meses«. Y para el delito de caluminia (art. 206) que «serán castigadas con las penas de prisión de seis meses a dos años o multa de doce a 24 meses, si se propagaran con publicidad y, en otro caso, con multa de seis a 12 meses«. Esta misma norma entiende por publicidad cuando «se propaguen por medio de la imprenta, la radiodifusión o por cualquier otro medio de eficacia semejante«, obviamente la jurisprundencia completa y actualiza esta definición, entrando en el tipo penal por supuesto, las redes sociales y plataformas digitales en general. Además considerando responsable civil solidario a la «persona física o jurídica propietaria del medio informativo a través del cual se haya propagado la calumnia o injuria«.

A la vista de lo que antecede, puede parecer que el legislador limita el derecho fundamental a la libertad de expresión. Efectivamente, los derechos fundamentales tienen un ejercicio limitado. El Tribunal Constitucional sostiene no ser necesaria la exactitud de la información que se emite, reconociendo prevalece el derecho a la libertad de expresión, pero no de forma absoluta y atendiendo a cada caso. Considera el Tribunal que la libertad de expresión está configurada por la emisión de pensamientos, ideas, opiniones o juicios de valor, pero no identifica la información con la objetividad, exigiendo que la información sea veraz, limitando la crítica y dejando meridianamente claro que no existe un derecho al insulto (Tribunal Consitucional Sentencia 39/2005). En el Auto del Supremo 521/2007, dsipone que se «exige un deber de diligencia por parte del informador, obligando a éste a que contraste la información de hechos con datos objetivos, de lo contrario actuaria “con menosprecio de la veracidad o falsedad de lo comunicado.

Por todo ello recomendamos se tomen las siguientes medidas:

1. La Red Social Twitter, por ejemplo, como es ya práctica común en la mayoría de plataformas y redes sociales que ofrecen este tipo de servicios, dispone de una serie herramientas internas para reportar y bloquear a los usuarios que consideran violan las normas de uso y perjudican los derechos de otros usuarios o terceros ajenos a la plataforma. Sería conveniente primero, utilizar está vía antes de tomar medidas de mayor envergadura. Tratar de instar y requerir al titular del perfil (@……) para retire el contenido y que se retracte formalmente. Vaya por delante que resulta indispensable, puesto que de otra forma sería más complejo, recopilar todos los tweets (si se trata de Twitter), mensajes o comentarios en los que creamos se nos injurie o calumnie, como prueba documental para futuras medidas o en caso de que el usuario reitere en sus actos.

2. Interponer denuncia, dejando constancia de la situación que venimos padeciendo y de la posibilidad de que los hechos descritos sean constitutivos de infracción penal. Con ello intentaremos que de modo imperativo, a través de diligencias judiciales sea retirado el contenido de la red social de que se trate, lo que evitaría mayores inconvenientes, puesto que el contenido puede seguir reproduciéndose (por ejemplo mediante «compartir» o un “retuit”) de forma incontrolada. Extremo que de seguir estando al alcance de cualquiera puede generar un importante menoscabo en nuestra imagen, honor y prestigio profesional. Con la denuncia solicitaremos, si desconocemos los datos, que sea identificado el autor titular de la cuenta (nombre, apellidos y domicilio).

3. Vista la experiencia y antecedentes que hemos ido viendo en el despacho, se aconseja recurrir a ambas vías de forma conjunta, primero a la interna que ofrece la RS, haciendo constar que se ha recurrido a esta, y a su vez presentar denuncia en los términos expuestos, para evitar posibles consecuencias que empeoren y nos perjudiquen todavía más. En dependencias policiales o la comisiaria de policía a la que acudamos para interponer la denuncia, nos aconsejarán y ofrecerán pautas a seguir para tratar de dar con el responsable.

Si buscas más información sobre esta materia no dudes en contactar con nosotros para cualquier consulta.